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14 MAY. 2019

Sexo por comida en El Impenetrable, ahora le toca al Ejército y la Justicia

Rolando Nuñez, coordinador del Centro de Estudios “Nelson Mandela”, fue quien hizo público que un pastor y dos mujeres originarias denunciaban que soldados las obligaban a tener relaciones sexuales para entregarles bolsones de mercadería. ¿Por qué no hay una denuncia penal? ¿Quién investigará?

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Nota de audio: Resumen
2'38"
Nota de audio: Completa
23'10"

Quién lo dijo: Programa

Tachangou

Tachangou

La denuncia surgió en Villa Río Bermejito durante una asamblea con vecinos. Fue el pastor Jaime, un religioso de la zona, quien realizó públicamente la acusación.

“Él nos había dicho con anticipación que quería hacer una denuncia pública y le dijimos que la asamblea era abierta y pública. Se vino a caballo el sábado después del viernes santo”, recordó.

Explicó que fue mientras los vecinos hacían los reclamos habituales: la necesidad de más asistencia alimentaria por el hambre, el mal funcionamiento del sistema de Salud Pública y el reclamo por viviendas que no fueron construidas entre 2011 y 2015.

En determinado momento el pastor pidió la palabra y realizó la denuncia: que en su iglesia algunas mujeres denunciaron que miembros del Ejército obligaron a mujeres a tener sexo a cambio de recibir los bolsones de mercadería que la Nación envía a la zona.

“Dijo que varias mujeres indígenas debían prestarse a tener relaciones sexuales a cambio de recibir la asistencia alimentaria que llega desde Nación por una medida cautelar (presentada por el ex defensor del pueblo nacional frente a la Corte Suprema de Justicia años atrás y que sigue vigente)”, especificó Nuñez.

También dijo que dos mujeres ratificaron esa denuncia en privado con él. Aunque explicó que esas mujeres no tenían previsto profundizar en sus denuncias.

“Bermejito es un lugar donde hay una fuerte discriminación, donde el sistema de asistencia social y otros factores fragmentan las propias comunidades. En el mundo indígena las respuestas son en dos, tres o cuatro tiempos y por eso hay que esperar. Opera mucho la vergüenza, los miedos. Las víctimas de los presuntos abusos, tienen miedo que no le entreguen la mercadería, lamentó.

Al clientelismo político que ya existe en la municipalidad, ahora el Ejército también está bajo sospecha de realizar este tipo de práctica”, repasó. La primera mujer que habló conmigo me dijo “yo hice eso pero no quiero que se sepa”.

También aseguró que la mujer era capaz de reconocer la cara de uno de los supuestos abusadores. Y que la segunda mujer se limitó a decir “a mí también me pasó”.

Explicó que aunque las mujeres no quieren realizar la denuncia judicial y formal por los miedos ya mencionados, hacer público los casos permitió que el Ejército realizara una respuesta pública.

“Dijeron que no hay denuncia policial ni judicial y eso efectivamente es así. Ahora, como cualquier fuerza armada, ante este posible hecho, deben iniciar un sumario interno. Sabemos que vinieron miembros de alto rango del Regimiento de Rosario para investigar. Sería bueno que los resultados se compartan”, mencionó.

Y finalmente reconoció que se esperaba que la justicia penal de Castelli abriera un expediente de oficio. “Podrían haberme citado a mí, al pastor Jaime. Estamos hablando de hechos muy graves pero hasta ahora no tenemos ninguna notificación. La justicia es muy dependiente de la política y esto no permite tener muchas expectativas”, finalizó.

Más detalles en el audio adjunto.

En esta nota: #elimpenetrable

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